ZINC

El zinc es uno de los minerales que reviste mayor importancia para la salud, sin embargo, el aporte nutricional de zinc es, con frecuencia, deficiente en la dieta moderna.

 

LAS FUNCIONES DEL ZINC.

El zinc está presente en todas y cada una de las células de nuestro cuerpo y actúa en todo un conjunto de aspectos cruciales para la salud:

  1. Es fundamental para el crecimiento y el desarrollo

  2. Se requiere para la maduración y la función sexual

  3. El zinc es necesario para la buena acción de diversas hormonas como la insulina, la hormona del crecimiento, el funcionamiento hormonal del timo, y para las hormonas sexuales. Destaca su importancia para la salud prostática.

  4. Actúa como cofactor de numerosas enzimas: a la fecha se han identificado más de 200 enzimas en las cuales funciona el cinc; el zinc participa en mayor cantidad de reacciones enzimáticos que cualquiera otro mineral. Las enzimas son proteínas que actúan como intermediarias para posibilitar las reacciones químicas que son la base de nuestra vida. Así, por ejemplo, el zinc forma parte de la enzima súper oxido dismutasa que actúa como una de las principales destructoras de radicales libres.

  5. Es importante para la salud de la piel, las uñas y el cabello.

  6. contribuye a un buen metabolismo de los carbohidratos y las proteínas.

  7. Acelera la cicatrización de heridas.

  8. Resulta esencial para el funcionamiento apropiado del sistema inmunológico.

  9. Interviene en las funciones mentales, y su deficiencia se ha asociado con disturbios mentales, entre ellos, la esquizofrénia.

  10. El zinc es esencial para el mantenimiento en buen estado del sentido del gusto, del olfato y de la vista.

  11. Contribuye a expulsar los metales tóxicos del organismo, (como el plomo, el mercurio y el cadmio).

La deficiencia del zinc se ha asociado con problemas como crecimiento retardado, todo tipo de problemas y/o lesiones cutáneas, (estrías, acné etc. ), alteraciones de las uñas (frágiles y con manchas blancas) del cabello (pérdida del brillo y la tonalidad) infertilidad, impotencia y alteraciones prostáticas alteraciones del páncreas (mala tolerancia a los carbohidratos) susceptibilidad a infecciones, pérdida del gusto y/o del olfato, mala visión nocturna, disminución de las capacidades de aprendizaje, mala cicatrización, cáncer, alteraciones del sueño, enfermedades inflamatorias de los intestinos y síndromes de mala absorción, alteración de la menstruación, artritis reumatoidea, perdida del cabello, elevación de la presión arterial, úlceras bucales, atrofia testicular, mal aliento, etc.

 

FUENTES NUTRICIONALES Y DEFICIENCIA.

Las principales fuentes son los alimentos de origen animal: ostras y mariscos de concha, pescado, y carnes rojas. También puede obtenerse de fuentes vegetales como las semillas de calabaza y otras semillas, y de los cereales integrales.

Sin embargo en los vegetales se presenta asociado con un compuesto llamado ácido fítico que dificulta su absorción.

Diversos especialistas consideran que el empobrecimiento de los suelos y las dietas vegetarianas pueden llevar a una deficiencia de zinc. Además el consumo de cereales refinados y la pobre ingesta de semillas en la dieta moderna contribuyen a que el aporte de cinc sea por lo general deficiente.

De acuerdo con el Dr. Pfeiffer- dos veces ganador del Premio Nobel- es posible que encontremos déficit de zinc en los siguientes casos:

USOS TERAPÉUTICOS DEL ZINC.

Todos estos señalamientos nos dan una idea de la amplitud de aplicaciones que tiene el zinc. Veamos algunos ejemplos de los campos de acción de este interesante complemento.

EL ZINC Y EL SISTEMA INMUNOLÓGICO

El zinc es un importante regulador de las funciones del sistema inmunológico: este mineral estimula la elaboración de los glóbulos blancos, determina los niveles de células T, apoya las actividades de los neutrófilos, de las células T y de las células llamadas “natural Killers”. También determina los niveles de la timulina (producida por el timo) y de otras hormonas básicas para el sistema inmunológico. La deficiencia de zinc puede causar, pues, una deficiente función del sistema inmunológico, que, por fortuna, se resuelve al aportar las cantidades adecuadas de dicho, mineral.

Enfermedades como el cáncer y el sida se asocian con déficit de zinc y un aporte de dicho mineral es crucial para tratar a estos pacientes. (Murray 1996).

Un estudio con pacientes de la tercera edad encontró que dosis bajas (20 mg. por día de zinc) generaban un reequilibrio de los niveles de la timulina (típicamente disminuidos en los ancianos) y lograba restablecer sus funciones inmunológicas, además, la ingesta de alimentos también mejoraba ( Boukaiba N. et al, 1993).

EL ZINC FORTALECE AL SISTEMA INMUNOLOGICO (SI).

  • incrementa las celulas T.

  • mejora el funcionamiento de los glóbulos blancos.

  • determina la producción de la timulina, hormona importante para el SI.

  • participa en la destrucción de sustancias extrañas al organismo

  • ayuda a neutralizar y expulsar metales pesados.

  • es un autooxidante y barredor de radicales libres.

  • tiene, como la vitamina C, y acción antiviral directa frente a los virus de la gripa y del herpes simple.

EL ZINC Y LA GRIPE

Otra aplicación del zinc es como antiviral. Al igual que la vitamina C el zinc actúa directamente como agente antibacterial y es capaz de acabar con los virus de la gripe, especialmente si los ataca desde el inicio. En un estudio dobleciego, el cinc redujo en promedio 7 días la duración de la gripa:

Después de 7 días de chupar tabletas de zinc (23mg. cada dos horas, mientras duren todos los síntomas, después de una dosis inicial de 46mg) el 86% de los 37 pacientes tratados con cinc habían mejorado, en comparación con sólo el 46% de los 28 individuos del grupo placebo (E by GA, 1984; Murray y Pizzorno 1998,estos dos últimos autores comentan que resultan más eficaces. Los caramelos que usan como edulcorante el aminoácido L glicina.)

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*Boukaiba N. et. Al “A philogical emsuuut of cinc supplementation; EFFECTS on nutritional, lipid and thymic status in an elderly population”; Am J, clin Natr 57, 566,572,1993.

Otro estudio de la clínica Cleveland, mostró que el uso de pastillas de zinc reducía en 3 días la duración de los síntomas de la gripe (Mossad s. b. 1996)

EL ZINC Y LA GESTACIÓN.

La deficiencia de zinc se asocia con abortos espontáneos, nacimientos prematuros, bajo peso al nacer, toxemia, crecimiento lento del feto, problemas del parto y preclampsia (un padecimiento severo del embarazo en el cual se produce hipertensión, retención de líquidos, pérdida de proteínas en la orina, y que pone en peligro la vida de la madre y del feto) (Murray 1996; Atkins 1999).

En un estudio reciente se administró a un grupo de mujeres, con bajos niveles de zinc al inicio del embarazo, un complemento multivitaminico (sin zinc), y 25mg de zinc o un placebo (una pastilla sin ninguna sustancia terapéutica).

Los niños nacidos en el grupo de mujeres que recibió cinc tuvieron mayor peso al nacer (248gr más) y mayor circunferencia craneana(.7cm más) (Goldenberg R.L., 1995)*

Según Atkins dosis de 10 a 60 gr al día son muy seguras durante el embarazo. La dosis diaria recomendada es de 15mg.

EL ZINC Y LA SALUD SEXUAL.

Este mineral es básico para la salud sexual y reproductora de hombres y mujeres

En las mujeres, además del papel fundamental del zinc durante el embarazo este mineral resulta importante para tratar el síndrome premenstrual (SP). Por lo general las mujeres que sufren dicho problema presentan niveles bajos de zinc, que según Atkim (1998) puede disminuir los niveles de progesterona la cual a su vez puede generar necesidad de consumir alimentos dulces y salados.

 

Por su parte, Murriay y Pizzorno (1997) señalan la correlacion entre el zinc y la prolactina en referencia al SP: los niveles elevados de prolactina se han correlacionado con el SP, y es bien sabido que existe una correlación inversa, entre el zinc y dicha hormona, es decir que niveles bajos cinc generan altos niveles de prolactina y lo contrario ocurre si hay niveles altos de zinc.

Para las mujeres con SP. , que sufren de niveles elevados de prolactina, la dosis adecuada de zinc es de 30 a 45gr por día (ibid).

Los niveles altos de prolactina pueden generar también infertilidad y problemas de los senos.

En los varones el cinc, es tal vez el mineral traza más importante para el aparato reproductor masculino, es utilizado para el metabolismo hormonal, la producción de esperma y la motilidad del esperma Murray, 1996)

 

La deficiencia de zinc se relaciona especialmente con la infertilidad masculina, asociada con bajo conteo de esperma.

Diversos estudios han demostrado que la complementación con cinc da muy buenos resultados para tratar el bajo conteo de esperma especialmente si está asociado con niveles bajos de testosterona. Veamos, por ejemplo, un estudio que se realizó con 37 varones que sufrían al menos desde hacía 5 años de infertilidad y bajo conteo de esperma 15 de ellos tenían niveles normales de testosterona y 22 presentaban niveles bajos de dicha hormona. Los pacientes recibieron 60gr. al día de cinc. Los 22 pacientes con niveles bajos de testosterona experimentaron un incremento de su conteo de esperma de 8 a 20 millones de espermas por ml, y tambien vieron elevarse sus niveles de testosterona. Además, 9 de los 22 esposas de este grupo quedaron embarazadas durante el estudio. Por el contrario los 15 pacientes con niveles normales de testosterona no experimentaron ningún cambio, (excepto una leve elevación del conteo de espermas) (Murray 1996).

Por otra parte el zinc es importante para la salud prostática. El Dr. Atkins (1998), por ejemplo, comenta al respecto que <<el agrandamiento benigno de la próstata que ahora esta alcanzando dimensiones casi epidemicas entre los hombres mayores de 50 años de edad, está vinculado fuertemente a una ingestión inadecuada de zinc durante toda la vida >>.

 

Murray y Pizzorno (1997), por su parte, comentan que diversos estudios desarrollados en los años 70´s demostraron que la suplementación con zinc reduce el tamaño de la próstata y mejoro los síntomas de estos pacientes. Además, nos explican los mecanismos múltiples que determinan la acción del cinc sobre la salud prostática:

  1. En los pacientes con hipertrofia prostática benigna se presentan niveles elevados de estrógeno lo cual genera baja absorción intestinal de zinc y por con siguiente bajos niveles de cinc en el organismo.

  2. La hipertrofia de la próstata se asocia con exceso de testosterona (T) especialmente de la forma más activa de dicha hormona, la dihidrotestosterona (DHT). El cinc inhibe la enzima 5-alfa-reductasa que tranforma la T en DHT.

  3. El zinc también inhibe la recepción de las hormonas masculinas por parte de las células de la próstata y otros tejidos.

  4. El zinc inhibe la secreción de prolactina por parte de la pituitaria. El exceso de prolactina ejerce un efecto negativo sobre la próstata pues incrementa la absorción de testosterona a nivel prostático promoviendo su agrandamiento. De echo, fármacos como la bromocriptina que inhiben la secreción de prolactina han demostrado disminuir los síntomas de la hipertrofia prostática benigna. Dicho fármaco tiene, por desgracia, graves efectos secundarios nocivos.

LA PIEL Y EL ZINC.

El zinc es necesario para tratar casi todos los padecimientos cutáneos (Atkins 1999). Resulta especialmente útil para tratar el acné. Por una parte, se sabe que los adolescentes varones los más bajos niveles de cinc de toda la población. Por otra parte, se sabe que el cinc resulta útil en estos casos por sus diversas acciones sobre mecanismo que pueden estar involucrados con el acné:

Al descender los niveles de cinc aumenta la producción de la hormona hidrotestosterona que a su vez genera incremento en producción de sebo y queratina sustancias asociadas al acné.

El zinc actúa como antiinflamatorio,

Es de importancia para el sistema inmunológico.

Interviene en el metabolismo de los ácidos grasos, que estan profundamente involucrados en la salud de la piel.

Promueve la regeneración de los tejidos (Murria y Pizzorno 1997).

Diversos estudios dobleciego han demostrado que el cinc tiene efectos similares a la tetraciclina para tratar el acné superficial y resulta superior a dicho antibiotico para tratar el acné profundo.

Algunos pacientes reaccionaron de imediato otros requieren por lo menos tres meses de ingesta del zinc para ver resultados (Murray, 1996).

En un estudio 24 de los 32 pacientes que recibieron cinc respondieron al tratamiento en comparación con soló 8 de los 34 pacientes recibieron un placebo (ibid).

Otro padecimiento cutáneo en el cual resulta de interés el uso del zinc, es el ecema; de echo, en estos padecimientos es común la deficiencia de cinc, (Murray 1996). Además, el zinc es importante para el metabolismo de los ácidos grasos esenciales qué están profundamente involucrado en la salud de la piel (Pizzorno y Murray, 1997).

LAS HERIDAS, LAS ÚLCERAS Y EL ZINC.

El zinc contribuye a la síntesis de proteínas por lo cual resulta muy útil en el tratamiento de la heridas y úlceras de todo tipo. El Dr. Especialista en médicina órtomolecular Atkins (1999), por ejemplo, cita un estudio en el cual una pasta de oxidó de zinc mejoró en un 83% la curación de las úlceras de las piernas, y señala que dichos pacientes presentan deficiencia de cinc.

En el caso de las úlceras estomacales está muy indicado el uso de zinc, sobre todo si los pacientes refieren uso prolongado de antiácidos pues la absorción del zinc depende de la acidez estomacal (ibil). Además, el zinc incrementa la producción de la mucosa protectora del estómago y del duodeno (la primera sección del intestino delgado) y ha demostrado tener

effectos terapéuticos en estos casos (Murriay y Pizzorno 1997). Los bajos niveles de zinc son uno de los problemas asociados con la enfermedad de CRHON y la colitis ulcerativa. Alrededor del 50% de estos pacientes presentes deficiencia de zinc, (debida a baja ingesta, baja absorción y elevada expulsión fecal de dicho mineral).

En los pacientes con enfermedad de CROHN (un padecimiento severo del colon)se han detectado bajos niveles de zinc en la sangre y el cabello, mala absorción del zinc, excreción urinaria anormal del mismo y deterioro del sentido del gusto. Al mismo tiempo muchos de los síntomas asociados con la dicha enfermedad son el producto de los bajos niveles de zinc: mala cicatrizacion de fistulas y fisuras, lesiones cutáneas, crecimiento y desarrollo sexual retardado, daño retiniano pérdida del apetito y disfunción inmunológica (Murray y Pizzorno, 1998). También puede usarse para tratar úlceras bucales y en cualquier proceso de cicatrización por vía interna y externa.

Para uso externo se pueden machacar unas cuantas pastillas de zinc mezclarlas con miel y aplicar la mezcla sobre las úlceras o heridas a tratar.

HERPES SIMPLE Y ZINC.

Este padecimiento se caracteriza por la aparición recurrente de úlceras en la mucosa bocal, en los labios, en los genitales o en los ojos (corneas y conjuntivas), producidas por una infeccion viral. El uso del zinc por vía interna ha reducido la frecuencia, la duración y la severidad de los ataques del virus del herpes simple. También se ha visto su utilidad en aplicaciones locales (J. Fitzherbert, 1997).

HERPES ZOSTER Y ZINC

Este padecimiento es causado por la inflamación, sumamente dolorosa, de los nervios a causa de una infección viral. El uso del zinc por vía oral fortalece el sistema inmunológico facilitando el combate del organismo contra el virus. Externamente es recomendable aplicar una alta plasma de yogurt frío (1 taza) mezclado con 10 tabletas de cinc previamente machacadas.

DIABETES Y ALTERACIONES ALIMENTICIAS.

De acuerdo con el Dr. Atkins (1999) “La contribución médica más valiosa del zinc puede ser su capacidad para equilibrar el azúcar en la sangre”. Esto se debe a que el zinc participa prácticamente en todos los aspectos del metabolismo de la insulina: síntesis, secreción y utilización (Murray y Pizzorno, 1997). El zinc también protege de su destrucción a las células beta del páncreas (encargadas de producir la insulina), así mismo protege los receptores celulares de la insulina (Atkins, 1999).

En estos pacientes el zinc además de ayudar a incrementar los niveles de insulina contribuye a disminuir los niveles de colesterol y a curar las heridas (SM Hegazi etal 1992).

Tal vez sea ha debido a su asociación con el funcionamiento de la insulina que el zinc resulte útil para tratar trastornos alimenticios como anorexia y bulimia (Atkins, 1999). Este mismo autor cita con estudio controlado en el cual las jóvenes anoréxicas que tomaron zinc recuperaron el doble de peso que aquellas que recibieron un placebo (Birmingham, C, y cols Internacional Journal Of Eating Disordes, 1994,15).

SALUD OCULAR, DEGENERACIÓN MACULAR.

Este padecimiento en el cual se deteriora la retina es una de las causas más frecuentes de ceguera.

El zinc contribuye a retardar el proceso, según lo demostró un estudio que se prolongó dos años (Murray y Pizzorno, 1998).

Por otra parte, el zinc es esencial para la salud de la rétina (Atkins 1999; Murray y Pizzorno 1997), y contribuye a los mecanismos antioxidantes de los ojos.

ARTRITIS REUMATOIDE.

Los pacientes que sufren esta enfermedad presentan niveles bajos de zinc. La suplementación con complementos de zinc ha mostrado efectos terapéuticos moderados.

SENSIBILIDAD A LOS TÓXICOS AMBIENTALES.

Según Atkins (1999) los niveles bajos de cinc nos predisponen a la sensibilidad respecto de los contaminantes ambientales. Por otra parte, no hay que olvidar, que el zinc es un buen quelador de posmetales pesados, es decir, que contribuye a neutralizar y/o expulsar del organismo a dichos metales. De echo, el zinc es uno de los recursos principales para combatir el deposito el cuerpo de los peores metales, como el cadimio, el plomo, el mercurio y el níquel. También ayuda a expulsar el aluminio y el cobre

ALCHOLISMO Y ZINC

Las personas alcohólicas, sufren normalmente de deficiencia de este mineral debido a varias razones:

  • menor ingesta

  • menor absorción

  • excreción urinaria incrementada.

Los bajos niveles de zinc, a su vez, predisponen a cirrosis, disfunción testicular y otras complicaciones asociadas con abuso del alcohol (Murray y Pizzorno, 1997). Si además tomamos en cuenta la correlación entre el alcoholismo y la hipoglucemia (una de las claves de la adicción al alcohol ) (HOFFER, 1996) podemos señalar que el déficit de cinc contribuye a perpetuar la adicción al alcohol, pues según vimos el déficit de zinc contribuye a los disturbios de la producción, secreción y utilización de la insulina. (vease al apartado sobre el cromo para más información sobre la hipoglucemia).

Mencionemos, por último, que en experimentos con ratas, el zinc en combinación con la vitamina C. incrementa la destoxificación del alcohol (A. A. yumia et. Al. 1997).

OTROS USOS DEL ZINC.

Murria y Pizzorno (1997) citan diversos estudios que demuestran la importancia del zinc para tratar la enfermedad periodontal, dicho mineral actúa de manera múltiple para sostener la salud de los tejidos periodontales y ayuda a combatir la caries.

El Dr. Atkins (1999) señala que los complementos de zinc son de importancia para tratar la anemia de la célula falsiforme, en la cual se produce deformación y fragilidad de los glóbulos rojos.

EL ZINC Y EL COBRE (HIPERTENSIÓN).

El zinc es antagonista del cobre, relación que le otorga al primero algunas propiedades terapeuticas, así como también, potenciales efectos nocivos.

En la enfermedad de Wilson, una rara enfermedad hereditaria, Se generan depósitos de cobre en el hígado, que puede contaminar poco a poco y de manera letal a otros órganos. El tratamiento médico usual para estos enfermos consiste en el aporte de cinc.

Por otra parte es interesante mencionar la correlación entre el exceso de cobre la deficiencia de zinc y diversos padecimientos.

Según Marc Ams (1989), se ha asociado el exceso de cobre con los siguientes padecimientos:

  • Ansiedad, depresión, irritabilidad, hiperactividad infantil, e inclusive esquizofrenia.

  • Migrañas: los pacientes aquejados de este padecimiento suelen tener altos niveles de cobre.

  • Pero sobre todo, la hipertensión y los ataques cardiacos. Hoy en día se sabe con seguridad que los pacientes aquejados de estos padecimientos presentan altos niveles de cobre, y que el exceso de este mineral produce hipertensión.

Las mujeres que usan píldoras anticonceptivas, lo cual genera déficit de zinc y altos niveles de cobre, incrementan el riesgo de sufrir migrañas, hipertensión y ataques cardiacos.

 

Por desgracia, el exceso de cobre es frecuente en la vida moderna (no así el déficit) pues este mineral abunda en nuestro medio ambiente: en el agua “potable”, en el humo de los cigarros, en la polucion automotriz, tuberías de cobre, multivitamínicos que lo contienen y otras fuentes. Y si a esto le añadimos el bajo aporte de zinc en nuestra dieta, resulta comprensible que la acumulación excesiva de cobre sea algo frecuente en la actualidad.

Para el caso de la hipertensión y los ataques cardiacos debemos mencionar que la OMS ha señalado que las personas que sufren de hipertensión y los pacientes que han sufrido de ataques cardiacos presentan por lo general niveles más elevados de cobre y demasiado bajos de cinc en el suero sanguineo y en las uñas de los dedos de los pies en comparación con las personas normales. Todo lo cual a su vez puede estar asociado con la acumulación de cadmio (mental tóxico y antagonista del zinc ): El Dr. Schroeder, según señalaba el Dr. Carl PFIFFER, descubrió que los pacientes fallecidos de complicaciones asociadas a la hipertensión presentan niveles muy altos de cadmio en sus riñones (Ams 1989). En todo caso la solución estriba en aportar cinc antagonista del cadmio y del cobre (se lo puede combinar con otros complementos como vitamina C y B6).

DÓSIS Y EFECTOS SECUNDARIOS NOCIVOS.

La dosis para las personas “saludables” es de 15 a 25 mg al día. En los padecimientos mencionados la dosis se puede incrementar para ser de 60mg al día o hasta 150mg. en estas dosis es muy seguro.

Los efectos secundarios del zinc pueden ocurrir al utilizar dosis de 150 mg o más durante tiempo prolongado: el problema consiste en que le cinc puede interferir la absorción del cobré, el hierro y el manganeso. Además el exceso de zinc puede generar inmunodeficiencia.

Sin embargo no existe la posibilidad de intoxicación aguda pues las dosis excesivas de zinc generan nausea o vómito.


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