REFRANES - A

 Te ofrecemos la más completa colección de refranes ordenados de forma alfabética:

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N-Ñ-O-P-Q-R-S-T-U-V-W-X-Y-Z

    A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.

    A abril alabo si no vuelve el rabo.

    A asno lerdo, arriero loco.

    A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.

    A barba muerta, obligación cubierta.

    A bestia comedora, piedras en la cebada.

    A bicho que no reconozcas, no le pises la cola.

    A bien obrar, bien pagar.

    A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.

    A borrica arrodillada, no le dobles la carga.

    A buen amigo, buen abrigo.

    A buen capellán, mejor sacristán.

    A barriga llena, corazón contento.

    A buen culo, buen pedo.

    A buen entendedor, a señas.

    A buen entendedor, pocas palabras bastan.

    A buen sueño, no hay cama dura.

    A buen hambre, no hay pan duro, ni falta salsa a ninguno.

    A buena gana de bailar, poco son es menester.

    ! A buena hora, mangasverdes!

    A buena mujer, poco freno basta.

    A buena y sin engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.

    A buenas ganas, huelgan las salsas.

    A buenas horas mangas verdes.

    A buenos ocios, malos negocios.

    A buey viejo no le cates abrigo.

    A buey viejo no se le saca paso.

    A buey viejo, pasto tierno.

    A burra nueva, cincha amarilla.

    A burro negro no le busques pelo blanco.

    A burro viejo, poco verde.

    A caballo ajeno, espuelas propias.

    A caballo comedor, cabestro corto.

    A caballo grande, grandes espuelas.

    A caballo que se empaca, dale estaca.

    A caballo regalado no le mires el diente.

    A cada cerdo le llega su San Martín.

    A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.

    A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.

    A cada día su pesar y su esperanza.

    A cada necio agrada su porrada.

    A cada pajarillo agrada su nidillo.

    A cada parte hay tres leguas de mal camino.

    A cada pez le llega su vez.

    A cada puerta su dueña.

    A cada rey su trono.

    A cada santo le llega su día.

    A cada uno Dios da el castigo que merece.

    A cada uno mate su ventura, o Dios que le hizo.

    A calza corta, agujeta larga.

    A can que lame ceniza, no le debes confiar la harina.

    A canas honradas no hay puertas cerradas.

    A candil muerto, todo es prieto.

    A carne de lobo, diente de perro.

    A carnero castrado, no le tientes el rabo.

    A cartas, cartas y a palabras, palabras.

    A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido

    A casa de tu amigo rico irás siempre requerido, y a la del necesitado irás sin ser llamado.

    A casa de tu hermano no irás cada verano.

    A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.

    A casa de tu tía, entrada por salida.

    A casa vieja, puertas nuevas.

    A cena de vino, desayuno de agua.A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.

    A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.

    A confite de monja pan de azúcar.

    A consejo ruín, campana de madera.

    A cordero extraño no agasajes en tu rebaño.

    A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.

    A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto, no hay vaca.

    A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.

    A cuentas viejas, barajas nuevas.

    A chica cama, échate en medio.

   A dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.

   A Dios se le dejan las quejas, y al diablo las disparejas.

    A dineros pagados, brazos cruzados

   A donde acaba el novio, empieza el marido.

    A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.

    A enemigo que huye, puente de plata.

    A espaldas vueltas, memorias muertas

    A falta de caballos troten los asnos.

    A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.

    A falta de manos, buenos son pies.

    A falta de pan, buenas son tortas.

    A fiar lo asesinó el mal pagar.

    A fuerza de palos, como borrico de yesero.

    A fuerza de villano, hierro en mano.

    A gana de comer, no hay mal pan.

    A gran culpa, suave comprensión.

    A gran salto, gran quebranto.

    A grandes males, grandes remedios.

    A grandes males, grandes enfermos.

    A grandes penas, pañuelos gigantes.

    A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.

    A gusto de los cocineros comen los frailes.

    A ira de Dios, no hay casa fuerte.

    A jugar y perder, pagar y callar.

    A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.

    A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.

    A la boda del herrero, cada cual con su dineo.

    A la cama no te irás sin saber una cosa más.

    A la fea, el caudal de su padre la hermosea.

    A la fortuna, por los cuernos.

    A la fuerza, ni los zapatos entran.

    A la fuerza, no hay razón que la venza.

    A la hora de la quema se verá el humo.

    A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.

    A la justicia y a la inquisición, chitón.

    A la larga y a a la corta la mentira se descubre.

    A la luz de la vela, no hay mujer fea.

    A la mar madera, y huesos a la tierra.

    A la mejor puta se le escapa un pedo.

    A la mesa y a la cama, sólo se llama una vez.

    A la moza y  a la mula, por la boca le entra la hermosura.

    A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.

    A la mujer bailar, y al asno rebuznar, el diablo se lo ha de mostrar.

    A la mujer, ni todo el dinero ni todo el querer.

    A la mujer casta, Dios le basta.

    A la mujer fea, el oro la hermosea.

    A la mujer honrada, su propia estima basta.

    A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.

    A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.

    A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.

   A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si a demás mea de pie, "liberanos dominé".

    A la mujer y a la cabra, soga larga, soga larga.

    A la mujer y a la gata, no le lleves la contraria.

    A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.

    A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.

    A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.

    A la mujer y a la mula, por el pico les va la hermosura.

    A la mujer y el aguardiente, de repente.

    A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.

    A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.

    A la mula vieja, alivialé la reja.

    A la ocasión la pintan calva.

    A la pereza sigue la pobreza.

    A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.

    A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.

    A la que tenga más de trienta, no la pretendas.

    A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.

    A la ruín oveja la lana le pesa, y al ruín pastor el cayado y el zurrón.

    A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.

    A la tercera va la vencida.

    A la vejez, aladares de pez.

    A la vejez, cuernos de pez.

    A la vejez se apoca el dormir, y se aumenta el gruñir.

    A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.

    A la vejez, viruelas.

    A la virtud, menester hace espaldas.

    A las diez, en la cama estés, y si puede sera antes, mejor que después.

    A las romerías y a las bodas van las locas todas.

    A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.

    A lo hecho, pecho.

    A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.

    A los locos se les da la razón.

    A mal tiempo, buena cara.

    A mal viento va esta parva.

    A mala lluvia, buen paraguas.

    A más años, más desengaños.

    A más doctores, más dolores.

    A medida del santo son las cortinas.

    A mi amigo quiero por lo que de él espero.

    A mi prójimo quiero pero a mí el primero.

    A misa temprano nunca va el amo.

    A mucho amor, mucho perdón.

    A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.

    A nadie le huelen mal sus peos, ni le parecen sus hijos feos.

    A otro perro con ese hueso.

    A padre ahorrador, hijo gastador.

    A pajarillo le gusta su nidillo.

    A palabras necias, bofetones.

    A palabras necias, oidos sordos.

    A pan ajeno, navaja propia.

    A pan de quince días, hambre de tres semanas.

    A pan duro, diente agudo.

    A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.

    A poco pan, tomar primero.

    A quien debas contestar, no procures enfadar.

    A quien Dios no le dio hijos, el diablo le da sobrinos.

    A quien feo ama, hermoso le parece.

    A quien le dan el pie se toma la mano.

    A quien le den pan que llore.

    A quien le duele una muela que la eche fuera.

    A quien madruga, Dios le ayuda.

    A quien mucho tiene, más le viene.

    A quien no teme, nada le espanta.

    A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.

    A quien se aventura, Dios le ayuda.

    A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.

    A raposo durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.

    A rey muerto, rey puesto.

    A río revuelto, ganancia de pescadores.

    A su tiempo maduran las uvas.

    A todo se acostumbra uno, menos a no comer.

    A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.

    A una mujer bigotuda, desde lejos se saluda.

    Abogado de ricos, mal de pobres.

    Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.

    Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.

    Acertar errando es suerte y no talento.

    Adonde el corazón se inclina, el pie camina.

    A donde las dan, allí las toman.

    Afortunado en el juego, desafortunado en amores.

    Afortunado en el juego, tiene con que pagar los amores.

    Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.

    Agua corriente no mata a la gente.

    Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.

    Agua del cielo, no quita riego.

    Agua de mayo, no cala el sayo.

    Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.

    Agua fina saca la espina.

    Agua fría y pan caliente, mata a la gente.

    Agua pasada no mueve molino.

    Agua que no has de beber déjala correr.

    Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.

    Ahora adulador, mañana traidor.

    Ahora al bueno le llaman tonto.

    Ahora que tenemos tirmpo, cuéntame un cuento.

    Al agradecido, más de lo pedido.

    Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.

    Al asno a palos y a la mujer a regalos.

    Al ave de paso, cañazo.

    Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.

    Al buen día, métele en casa.

    Al buen pagador no le duelen las prendas.

    Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.

    Al buen sordo, pedo gordo.

    Al bueno por amor y al malo por temor.

    Al calvo pelón, como al niño cagón.

    Al catarro, con el jarro.

    Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.

    Al desagradecido, desprecio y olvido.

    Al diablo y a la mujer, nunca les falta que hacer.

    Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.

    Al hijo malo, pan y palo.

    Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.

    Al hombre osado, la fortuna le da la mano.

    Al hombre pobre, la cama se lo come.

    Al ingrato, con la punta del zapato.

    Al invierno, no se lo come el lobo.

    Al leñador caza, y al cazador leña.

    Al maestro, cuchilla presto.

    Al mal amor, puñaladas.

    Al mal año, entra nadando.

    Al mal circo le crecen los enanos.

    Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.

    Al mal pagador más vale darle que prestarle.

    Al mal panadero hasta la harina le sale negra.

    Al mal paso dar prisa.

    Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.

    Al mal segador la paja estorba.

    Al mal tiempo, buen paraguas.

    Al mal tiempo, mucha cara.

    Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.

    Al malo, lo mejora el palo.

    Al médico, confesor y letrado, no le traigas engaño.

    Al mejor cazador se le escapa la liebre.

    Al mejor nadador se lo lleva el río.

    Al miserable y al pobre, la pena doble.

    Al miserable y al pobre, todo les cuesta el doble.

    Al niño y al mulo, en el culo.

    Al país que fueres, haz lo que vieres.

    Al pan, pan, y al vino, vino.

    Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.

    Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.

    Al peor marrano, la mejor bellota.

    Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.

    Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.

    Al pobre y al feo todo se le va en deseo.

    Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.

    Al que Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

    Al que entre la miel anda, algo se le pega.

    Al que feo ama, bonita le parece.

    Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.

    Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.

    Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.

    Al que madruga, dios le ayuda.

    Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.

    Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.

    Al que no le guste, que se rasque.

    Al que no quiere caldo, tres tazas.

    Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.

    Al que quiera saber, mentiras a él.

    Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.

    Al revés te lo digo para que me entiendas.

    Al santo, por la peana.

    Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.

    Al son que me toca bailo.

    Al son que te tañan, a ése baila.

    Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.

    Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.

    Al villano, dale el pie y se tomará la mano.

    Alabanza propia, mentira clara.

    Alabanza propia es vituperio.

    Alazán tostado, antes muerto que cansado.

    Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.

    Alcalde de aldea, yo no lo sea.

    Alcanza, quien no cansa.

    Algo es algo, menos es nada.

    Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.

    Algo tendrá el agua cuando la bendicen.

    Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.

    Allá van leyes do quieren reyes.

    Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.

    Amar y no ser amado es tiempo mla empleado.

    Amar y no ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.

    Amar es tiempo perdido si no es correspondido.

    Amar sin padecer, no puede ser.

    Amigo leal y franco, mirlo blanco.

    Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.

    Amigo reconciliado, enemigo doblado.

    Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.

    Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.

    Amistad que murió, nunca renació.

    Amistades conserva la pared medianera.

    Amor, amor, malo el principio y el fin peor.

    Amor con amor se cura.

    Amor con amor se paga, y lo demás, con dinero.

    Amor con hambre, no dura.

    Amor de asno, coz y bocado.

    Amor de lejos, amor de pendejos.

    Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.

    Amor de mujer y halago de can, no darán si no les dan.

    Amor de niño, agua en cestillo.

    Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.

    Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos, y a la mañana dan asco.

    Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.

    Amor es demencia, y su médico, la ausencia.

    Amor grande vence mil dificultades.

    Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.

    Amor nuevo, olvida el primero.

    Amor por interés, se acaba en un dos por tres.

    Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.

    Amor sin pudor, es todo menos amor.

    Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.

    Amor que no es osado, amor poco estimado.

    Amor y fortuna, no tienen defensa alguna

    Amor y muerte, nada más fuerte.

    Amor y vino, sin desatino.

    Amorosos juramentos, se los lleva el viento.

    Ande yo caliente y ríase la gente.

    Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.

    Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.

    Ante la duda, la más tetuda.

    Antes de hacer nada, consútalo con la almohada.

    Antes de meter, prometer.

    Antes de que te cases, mira bien lo que haces.

    Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.

    Antes que acabe, no le alabes.

    Antes que el deber está el beber.

    Antes se coge al mentiroso que al cojo.

    Antes se llena el cuajo que el ojo.

    Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.

    Año de avispas, año de nieves y ventiscas.

    Año de neblinas, año de harinas.

    Año de nieves, año de bienes.

    Año derecho, de la era al barbecho.

    Aprendiz de todo y oficial de nada.

    Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.

    Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.

    Aremos, dijo la mosca, y estaba en la oreja del buey.

    Árbol que nace torcido, nunca su rama endereza.

    Arbol que no da frutos, pide sustituto.

    Arca abierta al ladrón espera.

    Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.

    Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.

    Armas y dineros quieren buen dueño.

    Arrieros somos, y en el camino nos encontraremos.

    Así come el mulo, así caga el culo.

    Así se mete, como piojo en costura.

    Aún no ensillamos, y ya cabalgamos.

    Aunque la mona se vista de seda. mona se queda.

    Ave que vuela, a la cazuela.

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