REFRANES - D

 Te ofrecemos la más completa colección de refranes ordenados de forma alfabética:

A-B-C-D-E-F-G-H-I-J-K-L-M

N-Ñ-O-P-Q-R-S-T-U-V-W-X-Y-Z

Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.

Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato

Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.

Dádivas quebrantan peñas.

Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.

Da lo tuyo antes de morir, y disponte a sufrir.

Da una sola campanada, pero que sea sonada.

Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.

Da y ten, y harás bien.

Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.

Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.

Dádiva de lo mal ganado, no la recibe dios con agrado.

Dádiva de ruin a su dueño parece.

Dais por Dios al que tiene más que vos

Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.

Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.

Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.

Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.

Dame dinero y no consejos.

Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.

Dame pan y dime tonto.

Dame que elegir y me darás que sufrir.

Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.

Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.

Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.

Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.

Dan pañuelos a quién no tienen narices.

Dando al diablo el hato y el garabato.

Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.

Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.

Dando y tomando, no cabe engaño.

Dañada una pera, dañadas sus compañeras.

Daño es ser engañado una vez, dos,necedad es.

Daño merecido, no agravia.

Daños, engaños ydesengaños, frutos son de los años.

Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.

Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.

Dar el consejo y el remedio, favor completo.

Dar gato por liebre, no sólo en las ventas suele verse.

Dar para recibir, no es dar sino pedir.

Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.

Dar una en el clavo y ciento en la herradura.

Dar y tejer es buen saber.

Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.

Darle castañas al castañero, tiene salero.

Date a deseo y olerás a poleo.

Date buena vida, temerás más la caída

Date prisa, pero no corras.

De abundancia del corazón, habla la lengua.

De airado a loco, va muy poco.

De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.

De alcalde a verdugo, ved como subo.

De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.

De amigo a amigo, la sangre en el ojo, el culo en remojo.

De aquellos polvos, vienen estos lodos.

De aquí a cien años, todos calvos.

De arriero a arriero no pasa dinero.

De baños y de cenas están las sepulturas llenas.

De broma en broma, la verdad se asoma.

De buen chaparrón, buen remojón.

De buena casa, buena brasa.

De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.

De buenas intenciones, está empedrado el infierno.

De caballo de regalo a rocín de molinero.

De carbonero mudarás, pero de ladrón no sañdrás.

De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.

De casa ruín nunca buen aguinaldo.

De casta le viene al galgo, tener el rabo largo.

De Castilla el trigo, pero no el amigo.

De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.

De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.

De comerciar a robar, poco va.

De cornada de burro, no vi morir a ninguno.

De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.

De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.

De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.

De cuero ajeno, correas largas.

De descansar, nadie murió jamás.

De desgraciados está el mundo lleno.

De día beata, de noche gata.

De día no veo y de noche me espulgo.

De diestro a diestro, el más presto.

De dinero y de bondad, quita siempre la mitad.

De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.

De Dios hablar, y del mundo obrar.

De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.

De donde no hay, no se puede sacar.

De donde vino el asno, vendrá la albarda.

De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.

De dos que pleitan, otros se aprovechan.

De enero a enero, el dinero es del banquero.

De esta capa nadie se escapa.

De esta vida sacarás, lo que disfrutes nada más.

De esto que no cuesta, llenemos la cesta

De floja tierra, nunca abundante cosecha.

De fuera venga quien la tea nos tenga.

De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.

De grano en grano, llena la gallina el buche.

De higos a brevas, larga las lleva.

De hombres bien nacidos es ser agradecidos.

De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.

De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.

De la boca del ladrón, todos lo son.

De la calle vendrá, quien de tu casa te echará.

De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.

De la cuchara a la boca, se cae la sopa.

De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.

De la mala mujer no te guíes, y de la mala no te fíes.

De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.

De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.

De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.

De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.

De la mujer y el dinero, no te burles caballero.

De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.

De las ciencias y las artes, sólo es enemigo el ignorante.

De las palabras, no el sonido sino el sentido.

De la panza sale la danza.

De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.

De lo bonito a lo bueno, hay trecho.

De lo bueno, el mundo debería estar lleno.

De lo perdido, lo que aparezca.

De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.

De lo que come el grillo, poquillo.

De lo que más te salga al paso, no hagas caso.

De lo que no cuesta, llena la cesta.

De lo que no veas, ni la mitad te creas.

De lo que pensé para mí, a nadie cuenta dí.

De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.

De lo que se come se cría. Y criadillas comía.

De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.

De lo que te han dado, da algo al necesitado.

De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.

De los cuarenta para arriba, no te mojes la barriga.

De los escarmentados surjen los avisados.

De los hombres se hacen los obispos.

De mala ropa no sale un buen traje.

De malas tripas, malas morcillas.

De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.

De marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.

De mercader a ladrón, un escalón.

De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.

De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.

De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.

De necios es huir de consejos.

De ninguno has de decir lo que de ti no quisieras oir.

De noche todos los gatos son pardos.

De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.

De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.

De ovejas blancas, nacen corderos negros.

De padre carpintero, hijo zoquete.

De padres cantores, hijos jilgueros.

De persona palabrera, nunca te creas.

 De pico, todos somos ricos.

De poder a poder, me acuesto con mi mujer.

De poniente, ni viento ni gente.

De pregonero a verdugo, mirad como subo.

De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.

¿De que te ríes, tonto? De ver reír a otro tonto.

De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.

De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.

De quien habla a tiento, disparates sin cuento.

De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.

De refranes y cantes, tiene el pueblo mil millares.

De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.

De ruin madera, no harás buena mesa.

De sabio hace gala quien no se admira de nada.

De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.

De saltamontes a chicharra poco marra.

De sólo aire no vive nadie.

De suerte contentos, uno de cientos.

De tal árbol tal madera.

De tal árbol tal astilla.

De tal palo, tal astilla

De tales devociones, tales costurones.

De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.

De tierra de alacranes, pocos panes.

De tus herederos, sé tu el primero. 

De tus hijos sólo esperes lo que con tu padre hicieres.

De un árbol, una rama y mejor desgajada.

De un juez prevaricador nos libre el Señor.

De un mal nacen siete, cuando no veinte.

De un peligro, con otro me libro.

De una gota de un tintero !Cuánto malo y cuánto bueno!

De una mentira, ciento se derivan.

De usar y abusar, hay el canto de un real.

De valientes y tragones, están llenos los panteones.

De verde claro a amarillo, va poquillo.

De vino aguado o agua envinada, no me des nada.

Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.

Decir, dice cualquiera; hacer sólo el que lo sepa, quiera y pueda.

Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.

Decir refranes, es decir verdades.

Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.

Deja al que está muriendo, y acude a la que está pariendo.

Deja la cama al ser de día, y vivirás con alegría.

Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.

Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.

Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.

Del agenciosos se hace el caudaloso.

Del agua mansa se asombra el perro.

Del agua vertida, la que pueda ser recogida.

Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.

Del árbol caído, todos hacen leña.

Del árbol caído, todos hacen su asiento.

Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.

Del buen vecino sale el buen amigo.

Del cuerdo al loco, media muy poco.

Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.

Del dicho al hecho hay un buen trecho.

Del favor nace el ingrato.

Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.

Del joven voy, del viejo vengo.

Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.

Del necio, a veces, buen consejo.

Del ocio nace el feo negocio.

Del que jura, teme la impostura.

Del que más ayudas, recibirás las puyas.

Del reir viene el gemir.

Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.

Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.

Delante hago acato y por detrás al rey mato.

Dentro de cien años, todos calvos.

Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.

Desde chica, la ortiga pica.

Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.

Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.

Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.

Desde torre o azotea, bien se otea.

Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.

Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.

Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.

Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.

Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.

Despacio al pensar y pronto al ejecutar.

Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.

Después de comer, duerme la siesta; y pasea después de la cena.

Después de la liebre ida, palos a la cama.

Después de la risa viene el llanto.

Después de la tempestad, viene la calma.

Después de lo hecho, todos dan consejo.

Después de perdido el barco, todos son pilotos.

Después de verme robado, compré un candado.

Después del burro muerto, la cebada al rabo.

Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.

Desvélate por saber y trabaja por tener.

Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.

Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.

Deuda pagada, otra empezada.

Deuda real, se cobra tarde y mal.

Deudas tengamos, pero amigos seamos.

Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.

Día nublado engaña al amo y al criado.

Diablo te hiciste, porque padre no tuviste.

Días y ollas hacen grandes obras.

Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".

Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.

Dicen que la educación se mama.

Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.

Dichoso Adán que no tuvo suegra.

Dijo la rana a la liebre: quita de ahí so valiente.

Dijo la sartén al cazo: !apártate gorrinazo que me tiznas!

Dijo mi padre que porfiase, pero que no apostase.

Dijo un asbio doctor que sin cielos no hay amor.

Dime caldero, que el caldero me llevo.

Dime con quien andas y te diré quien eres.

Dime de que presumes y te diré de que careces.

Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.

Dime matagatos, que he matado un gato.

Dinero de canto, se va rodando.

Dinero ten, y a todo parecerá bien.

Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.

Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.

Dios aprieta pero no ahoga.

Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.

Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.

Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.

Dios da frío según la ropa.

Dios da mocos a quien no tiene pañuelos.

Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.

Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.

Dios le da legañas al que no tiene pestañas.

Dios lo da y el diablo lo guisará.

Dios lo hace, y El sabe porque lo hace.

Dios los cría y ellos se juntan.

Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.

Dios retarda ja justicia, pero no la olvida.

Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.

División y destrucción, hermanas gemelas son.

Doctor que cura a sus enfermos no hace carrera ni dineros.

Donde bien me va, allí mi patria está.

Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.

Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.

Donde el corazón se inclina, el pie camina.

Donde entra el beber, sale el saber.

Donde falta la previsión, faltará provisión.

Donde fueres, haz lo que vieres.

Donde fuerzas no bastan, baste la maña.

Donde hay carne, hay hermosura.

Donde hay gallo, no canta gallina.

Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.

Donde hay yeguas, potros nacen.

Donde hubo un gran mal, queda señal.

Donde humo sale, fuego hay.

Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.

Donde las dan las toman, y callar es bueno.

Donde las dan las toman.

Donde las dejan, las cobran.

Donde lo hay, se gasta.

Donde menos se piensa, salta la liebre.

Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.

Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.

Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.

Donde reina la ilusión, ciega la pasión.

Donde una cabeza grana, otra es vana.

Donde va el mar, que vayan las arenas.

Donde va el perrito, va el gatito.

¿Dónde vas Vicente?, donde va la gente.

Dos agujas no se pinchan.

Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.

Dos cuervos no se sacan los ojos.

Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.

Doshijas y una madre, tres diablos para un padre.

Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.

Dos negaciones afirman, pero tres no confirman.

Dos no riñen si uno no quiere.

Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.

Dos que duermen en un colchón, se vuelven de la misma opinión.

Dos veces olla al día, el caldo amargaría.

Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.

Dueña que mucho mira, poco hila.

Duerme el leal lo que al traidor le place.

Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.

Durmiendo es, y me canso, ¿que no sería trabajando?.

Ir a Frases de Amor y Piropos